Un pequeño minicuento de medianoche

Dedicado a todos aquellos seres que, tras recibir un "no" como respuesta de parte de su encantadora damisela, se encuentran viendo infomerciales o programas de teleevangelización...


El verdadero "Pare de Sufrir"


Mientras bebo el último vaso de agua, desearía estar en mi cama y al mismo tiempo no.

A veces recuerdo que solíamos sentarnos en el borde de esa cama a ver películas, cuando me sentía bien de no estar solo. Decías "quiero más agua", y me levantaba a servirte un vaso. Y veíamos muchas películas, hasta que yo "empezaba con mis cosas", o hasta que nos vencía el sueño. Pero tú eras más fría que un refrigerador industrial...

- Ándale, qué te cuesta.
- Pinche caliente, no empieces con tus cosas.





Hoy me hablas, y nadie te hace caso. Hablas al silencio, hablas en el cielo. Yo les hablo, y tampoco me hacen caso. Y ahora estás más fría que un refrigerador industrial.

- Estas esposas están muy apretadas. Me lastiman.
- Pinche asesino, no empieces con tus cosas.





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Now playing: Kate Ferencz - My Computer
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Qué chingón blog.

El dueño es oficinista y la empresa le paga el celular. Ah y se toma vacaciones de vez en cuando.

Vale la pena darle una leída.

http://tsentsei.blogspot.com

Escribe mejor que yo el cabrón.



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Now playing: Music Emporium - Nam Myo Renge Kyo
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El Rey ha muerto. ¡Viva el Rey!

El disco que cambió mi vida.


Era un día de 1991. Un domingo. Yo no estaba haciendo gran cosa; estaba haciendo lo que la mayoría de los niños hacen: jugar mientras los grandes beben alcohol y comen opíparamente. De pronto, mi tío me llamó, y me dio cien mil pesos de ese tiempo, lo cual, era una fortuna, tanto por la edad que tenía como por las (en ese entonces inesperadas) devaluaciones sucesivas del peso. Decidí comprarme un disco. La música comenzaba a interesarme. Decidí gastarme ese dinero en tonterías, pero guardar lo suficiente para un disco. En esos tiempos, el CD era lo último en tecnología, y en casa teníamos uno. Pero yo no tenía ningún disco qué oír. Y decidí comprarme uno.

Le rogué a mi madre que me llevara a Discolandia, que era el Mixup de esos tiempos. Anteriormente le había pedido que me llevara a comprar el cassette de Vanilla Ice, el famoso To The Extreme (que tenía Ice Ice Baby), así que me llevó a la Discolandia que estaba (o está, no me he fijado, la verdad) afuera del metro Xola. Me pasé horas eligiendo los discos (hasta la fecha tengo esa manía, por eso rara vez voy a tiendas de discos: me paso horas y horas ahí dentro), hasta que tuve frente a mí tres elecciones:

1. Techno Industrial Megamix

No sabía qué coño era "Industrial" ni "Techno", ni "Megamix", pero lo había visto anunciado en la tele, y me gustaba, así que en cuanto vi la famosa portada anaranjada, lo tomé entre mis manos. Muchas canciones de ahí me gustaban, en especial "Pedro Infante Murió" y esa que decía "España es de puta madre" y la de "Ecsta-si, Ecsta-no", aunque la tercera no sabía ni qué carajo significaba.


2. The Smashing Pumpkins - Gish

Me gustó el color morado (y me sigue gustando), y había oído pedazos del mismo en Rock 101, diciendo que era "el inicio de una nueva era musical". Sin saberlo, me aproximaba, aunque sin tocar, al rock alternativo de los 90. Es como el adolescente que tiene miedo de tener sexo, pero llega a partes previamente vírgenes, y al que le gusta, pero no se anima a nada más.

3. Michael Jackson - Dangerous

Esa portada me impresionó desde un principio. Afrontémoslo, a quién no. Sus detalles barrocos... era el disco del Rey del Pop. Era el primer CD que iba a comprar en mi vida, después de todo.

Compré el Dangerous. Creo que me costó 70 mil pesos de ese tiempo (con esa misma cantidad, a duras penas me alcanza para tres caguamas). Su recubrimiento negro me impresionó desde un principio. Era mi tesoro. Pero fue cuando lo escuché que mi mente cambió. No se parecía a los Beatles, ni a los Doors, ni a los Cridens (¿de dónde habrán sacado eso de "los", me sigo preguntando). Me impresionó.

Conservé el disco hasta buena parte de mi adolescencia, hasta que un día lo perdí, no sé dónde.

Para buena parte de los que son la Generación X (y de los que no alcanzamos a serlo), la muerte de Michael Jackson representa un parteaguas. Es una cubetada fría que nos recuerda que hemos crecido. Michael siempre iba a estar ahí, haciendo lo que mejor sabía hacer: impresionar. Incluso ahora, casi dos días después de recibir la fatídica noticia, hay gente que sigue diciendo que es una ingeniosa treta publicitaria para preparar el que sería su gran regreso. Y, si fuera tan soñador como cuando compré el disco, diría que es cierto. Pero ya no lo soy. Ya estoy acostumbrado a que pase de todo. Nada me sorprendería; quizá que el 21 de diciembre del 2012 efectivamente ocurra algo, eso sí me sorprendería.

Pero la realidad es que Michael Jackson ha muerto, y siento escalofríos al escribirlo. No alcanzo todavía a digerir la noticia; estoy en un estado de shock, como un gatito mojado. No tengo oportunidad de hablar con nadie, salvo frases aisladas e incoherentes. Los ochenta han muerto, nuestro Michael, el que usaba esos guantes tan cool, el que se pirateó el moonwalk, el que asomaba a su bebé Blanket por la ventana. El Michael que yo vi elevarse con una mochila voladora en 1993 en el Estadio Azteca, el Michael que era seguido en su Suburban blanca por los miembros del staff de WFM, el Michael que hacía estatuas enormes de sí mismo, ese Michael, simplemente ya no existe. La vida no volverá a ser igual. Hemos perdido un icono, hemos experimentado una muerte tan grande que no sanará.

Y ésta era mi canción favorita de ese disco, mi canción favorita de Michael, me atrevería a decir. Bon Jovi tenía una canción que se llamaba igual. Chistoso.

Su mensaje me ha seguido impactando a través de todos estos años. Es todo un tratado filosófico resumido en una humilde canción gospel.

Le Roi est Mort. ¡Vive le Roi!








Si tú lo gritas... ¿llegará hasta adentro del corazón de tu adversario, o a tu coartada? Y tú puedes decir las palabras, como las entiendas, pero el poder está en creer, así que date una oportunidad.

Porque puedes escalar la montaña más alta, puedes nadar a través del mar más profundo.

Todo lo que necesitas es voluntad, y un poco de autoestima.

Así que conserva le fe, no dejes que nadie cambie tu opinión. Tú sabes cuando es el mejor tiempo de hacerlo, cuándo es tiempo de sacar tus sueños del suelo.

Conserva la fe, porque sólo es cuestión de tiempo antes de que tu autoconfianza gane.

Cree en ti mismo, sin importar lo que se requiera, tienes que ser un ganador pero tienes que tener fe. Tienes que conservarla, hermano. Ya lo sabes.

Y cuando piensas en la confianza en los demás, ¿eso te lleva a casa? ¿te lleva a uno de esos lugares en los que sólo piensas cuando estás a solas?

Y tú puedes seguir tu instinto, en vez de las circunstancias. Cree en ti mismo. El poder está en creer, así que date una oportunidad.

Yo sé que tú puedes navegar a través del agua, flotar a través del cielo, muy alto; todos los caminos te llevarán ahí, si lo intentas.

Así que conserva la fe, no dejes que nadie te deprima. Conserva tus ojos en el premio, que tus pies floten sobre el suelo.

Conserva la fe, porque sólo es cuestión de tiempo para que tu autoconfianza gane.

Yo le dije a mis hermanos cómo hacer las cosas bien, levantar la cabeza y mostrar tu orgullo al mundo. Ve por lo que quieres, no dejes que nadie se interponga. Tú puedes ser un ganador, pero tienes que tener fe. Debes conservar la fe.

Yo sé que mantener la fe significa ser duro en el amor, pero el amor tiene tanta fuerza que hará que ocurra, hace que ocurra.

Así que conserva la fe, no dejes que nadie te haga cambiar de opinión, tú sabes el tiempo de comenzar, saca tus sueños del suelo.

Así que conserva la fe, no dejes que nadie te haga cambiar de opinión. Tú sabes cuándo es bueno comenzar, saca tus sueños del suelo.

Levántate y actúa convencido, no seas un tonto por el resto de tu vida. Trabaja en ello, y un día lo lograrás, ve por lo que quieres, y no olvides la fe. Mírate, y ve lo que estás haciendo justo ahora. Retrocede un minuto, sólo para analizarte. Pon en perspectiva tu vida, y cómo vives cada día. Sé tú, porque tienes que conservar la fe.

No dejes que nadie te haga cambiar de opinión. Conserva tus ojos en el premio, y tus pies bien dispuestos en el suelo.

Conserva la fe, porque sólo es cuestión de tiempo antes de tu autoconfianza gane.

Haz trabajar a tu mente antes de que se oxide. Algunas cosas en la vida deben dejarse así. Ve por lo que quieres, no dejes que nadie se interponga en tu camino. Puedes hacer que ocurra, sólo conserva la fe. Consérvala, hermano, tienes que conservarla, hermana, sólo consérvala.

Conserva la fe.

Yo le dije a mis hermanos cómo hacer las cosas bien, levantar la cabeza y mostrar tu orgullo al mundo. Ve por lo que quieres, no dejes que nadie se interponga. Tú puedes ser un ganador, pero tienes que tener fe. Debes conservar la fe.

Esfuérzate, y vuelve a poner tu mente en el camino, muévete y vuelve a ganarte tu respeto. Me has conocido por tanto tiempo que sabes que no estoy jugando. Tómalo como quieras, pero conserva la fe.

No dejes que nadie te deprima. Conserva tus ojos en el premio, y tus pies en el suelo. Conserva la fe, porque sólo es cuestión de tiempo antes de que tu autoconfianza gane.

Pero hasta ese día... debes conservar la fe.

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Now playing: Michael Jackson - Keep the Faith
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Michael Jackson (1958-2009)




El cantante murió el 25 de junio a los 50 años, tras sufrir un ataque cardiaco.


5:15 pm Muere Michael Jackson

5:15 pm El New York Times asegura que el Rey del Pop murió en el hospital de la Universidad de California en Los Angeles, víctima de un paro cardiaco.

4:00 pm El cantante fue hospitalizado de urgencia tras sufrir un paro cardiorespiratorio. Se dijo que el cantante llegó al Centro Médico UCLA Medical Center sin respirar.

El diario The New York Times reportó:

3:15 hora de LA.: La estrella del pop, Michael Jackson, fue declarado muerto por doctores esta tarde, después de llegar al hospital en estado de coma, según fuentes del Times.

2:46 hora de LA: Jackson está en coma y su familia va llegando poco a poco a su cuarto de hospital.

Paramédicos de Los Angeles se apresuraron a llevar al cantante al Centro Médico Ronald Reagan de Los Angeles. El capitán de Bomberos Steve Ruda dijo que visitaron la mansión en respuesta a una llamada que recibieron de la casa de Jackson a las 12:26 pm. Cuando llegaron, Michael no respiraba. Entonces, le realizaron reanimación cardiopulmonar y lo llevaron al hospital.

2:12 p.m hora de LA: Paramedicos de Los Angeles recibieron una llamada de una casa del Boulevard Sunset. Jackson había alquilado la casa de Bel-Air por 100.000 dólares al mes. La describen como un castillo francés construido en el año 2002 con siete habitaciones, 13 baños, 12 chimeneas y un teatro.

La casa de aproximadamente 2.5 millas está aproximadamente a seis minutos en coche del UCLA Medical Center. Una versión anterior describió incorrectamente que el tiempo de traslado entre el hogar y el hospital era de dos minutos.

En mayo, el Times informó que Jackson había alquilado la residencia de Bel-Air y estaba ensayando para una serie de conciertos en la O2 Arena de Londres. Jackson ha sido reconocido como el "Rey del Pop".

Annie

Eduardo no lo conocía. Jamás le había visto. Tampoco había visto esa foto de Les Horribles Cernettes que estaba ahí tirada, impresa de alguna página Web de muy mala calidad.

Se detuvo. Tomó la cabeza de Annie y le miró a los ojos, algo que hacía en muy raras ocasiones.

– Se te cayeron unos papeles.

A Annie sus papeles le importaban un carajo, o eso creía. Ella quería seguir dándole placer a Eduardo, que para eso vivían juntos, o eso creía. Para eso se había ido de la casa de su madre ¿no?

O eso creía.

– Deja esos malditos papeles, por Dios. Los levanto cuando terminemos. Anda, dímelo, di que te gusto, di que soy tu única mujer, di que te vas a casar conmigo. ¿No te gusta que te la mame?

Trató de hacer que Eduardo se olvidara de eso, le acarició el pene, le besó el cuello. Y parecía estar funcionando. Eduardo cerró los ojos y dejó salir un ahogado gemido de satisfacción.

Pero, de pronto, perturbada por alguna impertérrita epifanía, se recogió los cabellos y buscó la cinta para el cabello que estaba en el buró, al lado del tequila, la hielera y los anteojos. Pasó el dorso de sus delicadas manos sobre su boca y trató de levantar los papeles sin que Eduardo lo notase. Pero ya era tarde para eso.

– ¿Quién es, Annie?
– Es un amigo de la preparatoria, Eduardo.
– ¿Y siempre lo traes en tu agenda?
– No, es que estaba juntando fotos viejas, necesito organizar tanto papel que tengo tirado por ahí. Cartas, documentos, es un caos. Quiero aprovechar que tengo un par de días libres…
– Qué raro, jamás me habías hablado de él.
– Sí te he hablado, pero no me prestas atención.

Annie se incorporó y se puso una de esas playeras holgadas. Después se colocó las pantaletas y encendió un cigarrillo. Suspiró, y trató de ocultarlo con una inhalación profunda de humo, esperando que Eduardo no lo notase. Y lo logró.

– Tengo que ir al baño.

Se encerró. Annie y Eduardo aún no llegaban al punto de no cerrar la puerta del cuarto de baño, lo cual ella agradeció infinitamente. Nuevamente se bajó las pantaletas y se sentó. Más que a dejar salir toxinas, se sentó a meditar.

No había reparado en el hecho de que Eduardo no conocía a aquel misterioso personaje que salía de su agenda justo durante el acto sexual. Casi le daba pena que esa fotografía hubiese salido en ese momento. Quizá en otro no le importaría, pero, se sentía mal, se sentía sucia. Y lo peor es que sin motivo alguno. ¿Por qué se sentía así? Después de todo, eso había acabado hace mucho. Cierto es que habían hablado en algún cumpleaños, o en algún arrebato de nostalgia, pero ahora eran simplemente unos buenos amigos, ¿no era cierto? Se llevaban bastante bien, incluso él había bromeado acerca de ser padrino de bodas. Bueno, antes de haberse perdido la pista, al menos.

Pero la duda comenzó a asaltarle. Las palabras de Eduardo comenzaron a resonar en su cabeza. Qué raro, jamás me habías hablado de él. Y era verdad. Así como no podía acostarse con Eduardo si estaba esa maldita fotografía mirándolos, tampoco podía imaginarse un escenario donde Eduardo y él se encontraran. ¿Qué harían? ¿Darse palmadas en la espalda y ponerse a platicar sobre la última tecnología en teléfonos móviles con la hipócrita sonrisa del cool guy? Bueno, Eduardo sí es un cool guy. Eduardo se viste bien, Eduardo huele bien (ese Hugo Boss es tan varonil), Eduardo se preocupa por los detalles. Eduardo le cae muy bien a mis amigos. Él… él es un egoísta maldito, un mentiroso patológico, él es un higadito, él usa el mismo pantalón una semana. Quizá ni siquiera tenga un móvil.

Se dirigió a la cocina a hacerse un sándwich de pan integral, aunque no tenía hambre. De alguna manera sentía que no debía regresar al tálamo. Ya no tendría ganas de nada. De repente todo el entusiasmo y las fuerzas se le habían esfumado. Se quedó ahí, recargada sobre la alacena que tenía una mesa integrada, mirando fijamente el plato.

Mira que tú y yo no venimos del mismo planeta que estos sujetos. Los ves, ahí tan presurosos y tan inquietos, como si tuvieran doble carga de pilas Energizer. Y nosotros, nosotros estamos aquí sentados perdiendo el tiempo. Desempleados, sin nadie que nos regale nada. Y, sin embargo, creo que somos más felices que ellos. Tenemos de esos momentos místicos de los que ahora ellos carecen, simplemente porque no saben buscarlos. O no les interesa, quién podría saberlo.


Esas palabras resonaban en su cabeza, moviéndose de un lado a otro…

Te tomas una copa de vino, y te acuestas a ver el piso, y las nubes, y sientes el pasto en las sienes. Y puedes rodar, sabiendo que no llegarás muy lejos rodando, pero eso sea acaso lo interesante, la vida es efímera, como nosotros rodando. Hay que aprovecharla, antes de que llegue el invierno y el pasto se seque, y esos árboles tan hermosos pierdan el verdor.


¿Dónde estará? ¿Estaría pensando en ella? Es difícil de asegurar: hace tanto tiempo que las cosas iban a ser tan distintas… o iguales. Él siempre decía que, si deseabas algo con la suficiente fuerza, es casi seguro que ibas a tenerlo o a lograrlo. Entonces ella no deseaba mucho: sólo que él, ese justo momento, estuviese pensando en ella. Deseaba que, por un breve instante, lograran esa sincronía mental que tanto tiempo les había logrado obtener. Esa misma sincronía que falló su prueba más importante: la prueba del tiempo. Cuando se habían separado, él juró que iría a buscarla, que se iría con ella, sin importar lo que pasara. Ella juró que haría lo mismo. Pero ninguno hizo nada. Los dos dejaron que todo se pudriera, que el tiempo, ese maldito enemigo, fuera corroyendo hasta los cimientos de tan hermosa relación, hasta dejarla mermada y deshecha como los árboles de navidad en enero. Y sufrió, mucho. Estaba segura de que él había sufrido tanto como ella. Por unos meses estuvo en estado de shock. Pensaba que iba a buscarla, que iba a llamarle por teléfono, que iba a indagar entre los amigos dónde estaba ella, y que un buen día, como era su costumbre, iba a tocar a su puerta con dos mudas de ropa, doscientos pesos y un abrazo en el que se fundiría tanto pensar y repensar.

Pero nada de eso ocurrió. Los meses pasaron, y un buen día despertó hecha a la idea de que jamás iba a volver. Eduardo, un compañero de trabajo, comenzó a acercarse a ella. Primero de forma bastante tímida, después un poco más natural. Y, cuando ella supo que había visto los seis episodios de Star Wars completos en un solo día, igual que ella, supo que algo bueno, algo grande, iba a surgir entre los dos. La invitó a salir, y le dio un beso en la segunda cita. Después, comenzaron a frecuentarse, a salir a pasear, y, aunque ella no se había olvidado de Él, pasaba el tiempo muy bien con Eduardo, y eso ayudó un poco a mitigar la tristeza. Con el tiempo, tomó dos maletas y abandonó la casa de su madre para jamás volver. Ahora estaba ahí, con Eduardo, feliz, encantada de estar con alguien a quien realmente quisiera, alguien que la hacía sentir segura y que jamás la abandonaría de esa manera tan cruel.

Ahora sentía que traicionaba a Eduardo, no habiéndole hablado de esa persona que, si bien era tan importante, también era un insensible, que se atrevió a dejarla cuando más le necesitaba. Todo habría sido diferente. Pero se sentía triste de tanto darle vueltas al asunto. Eduardo era menos emocionante, pero ciertamente era mucho más maduro. Tomándolo con filosofía pragmática, en realidad era lo que necesitaba. Regresó a la alcoba. Eduardo estaba dormido. Sacó la vieja fotografía de la agenda, y evitó mirarle a los ojos. Siempre se había sentido un poco intimidada por esa mirada tan penetrante. La hizo añicos, y la arrojó por la ventana.

A un par de kilómetros de ahí, Él bebía una cerveza. Había tenido una pésima semana. Estuvo la mitad de ella indagando acerca del paradero de Annie, pero al fin había logrado obtener datos de Mario, un viejo amigo que tenían en común. Al principio Mario no quería. No te va a gustar lo que te encuentres, le dijo. Después de un par de tragos y bastantes súplicas, Mario al fin accedió. Ella trabaja, sólo la vas a encontrar en la noche. ¿No tiene teléfono, Mario? No, no tiene. ¿Celular? Sí, es este.

Se despertó muy de mañana, y pensaba en llamarle, pero no lo hizo. Que sea una sorpresa, pensó. Pasó el día entero vagando por las calles, entrando y saliendo de lugares, de sanitarios públicos, de cantinas… emocionado, inquieto.

Al fin era de noche. Se metió a un bar a tomar un par de copas para darse valor. Todo lo que había dicho no eran mentiras, era la verdad. No había dejado de pensar en ella ni un solo momento. Y ahora iba a decírselo de frente. Se frotaba las manos, se limpiaba el sudor con kleenex, se sentía nervioso.

Y caminó. Al fin llegó al edificio. Quería tocar el timbre. No se animaba. ¿Iba a gritar? No, ése no era su estilo. Se quedó ahí parado, sin saber qué hacer. Y entonces vio lo que pareció ser una mariposa que volaba muy lento. Con un rápido movimiento la hizo presa entre sus manos, y después abrió la mano para verla. Después otra, y después otra.

Lo que vio le partió el alma. Despedazados, desperdigados, varios trozos de una fotografía suya muy antigua.

Se quedó sentado sobre una vieja jardinera frente al edificio, y levantó la vista. Habían varias ventanas abiertas. Hubiera podido caer de cualquiera.

Se quedó pensando un momento y, tras arrojar los trozos de fotografía y el papel garabateado que le había entregado Mario al suelo, se dirigió a la esquina y abordó el primer taxi que pasó, un Ford Fiesta con placas terminadas en 8.

– Buenas noches. ¿A dónde va, joven?
– Primero a mi casa, y después al aeropuerto.
– Oh, ¿se va de viaje?
– Más bien regreso de él.

El conductor no dijo nada. Tomó la avenida y se alegró de que le tocara el turno de la noche. ¡Había tan poco tráfico!





Animal Collective - Summertime Clothes

¡Ya salió!

Video oficial de Animal Collective para Summertime Clothes, track 4 del Merriweather Post Pavilion. Una de las canciones más alucinantes de la historia.






Sweet summer night and I'm stripped to my sheets
Foreman is leaking; my AC squeaks
And a voice from the clock says "You're not gonna get tired"
My bed is a pool and the wall's on fire
Soak my head in the sink for a while
It chills my neck and it makes me smile
But my bones gotta move and my skin's gotta breathe
You pick up the phone and I'm so relieved

You slide down the stairs to the eager street
And the sun is left with slippery feet
And I want to walk around with you (x2)
(And be here with you)

It doesn't really matter, I'll go where you feel
Home for the breeze, get a midnight meal
I'll point in the windows, you point out the parks
Rip off your sleeves and I'll ditch my socks
Dance to the songs from the cars as they pass
Weave through the cardboard, smell that trash
Walkin' around in our summertime clothes
Know where to go where our bodies go

And we'll breath the dawn in its morning blues
With purple yawns, you'll be sleeping soon
And I want to walk around with you (x2)

When the sun goes down we'll go out again! (x16)

Don't cool off
I like your warmth

Let's leave the sound of the heat for the sound of the rain
It's easy to sleep when it wets my brain
It covers my rest with a saccharine sheen
Kissing the wind through my window screen
But restless is causeless and I cannot hide
So much of my mind that it spills outside
Do you wanna go stroll down a financial street?
Our clothes might get soaked
But the buildings sleep

And there's no one pushing for a place
As we enter at an easy pace
And I want to walk around with you (x2)
I want to walk around with you (x4)

Just you, just you, just you, just you (x4)


También vale la pena ver este performance en vivo con David Letterman del 7 de mayo del 2009:



La Donna è Mobile






La donna è mobile
qual piuma al vento
muta d'accento
e di pensiero

Sempre un'amabile
leggiadro viso
in pianto e in riso
è menzognero

La donna è mobil
qual piuma al vento
muta d'accento
e di pensier
e di pensier
e di pensier

È sempre misero
chi a lei s'affida
chi le confida
mal cauto il core

Pur mai non sentesi
felice appieno
chi su quel seno
non liba amore

La donna è mobil
qual piuma al vento
muta d'accento
e di pensier
e di pensier
e di pensier


[Pero así te quiero]

¡Hemos terminado!



Gracias a Palomitas y Maíz por el rato de risa.



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Now playing: Arrested Development - Mr. Wendal
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Odio el blanco.

No tengo mucho qué alegar en mi defensa. La verdad es que no me he sentido muy bien útimamente, pero eso lo he repetido tantas veces que ya no resulta novedad ni siquiera para mí.

Siempre me han gustado esas frituras de esas que venden afuera de las escuelas que son de color blanco, y acaso sea el blanco el color más traicionero, como estos días. Y el color que más detesto.

¿Por qué el blanco es traicionero? Acaso la respuesta más predecible es aquella que dice que lo es porque se ensucia muy fácilmente, y es verdad. Te pones algo blanco, y a los cinco minutos ya se ensució y no tienes la menor idea de cómo es que lo hizo, pero lo hizo. Por eso no uso nada blanco.

El blanco es ante todo una percepción. Es una percepción lumínica que hace que los conos y bastones que son las células encargadas de recibir la andanada de fotones que constituye el mundo que vemos se pongan como si se hubieran echado tres líneas de coca.

Los científicos pensaban que el blanco era el color fundamental de la luz hasta que Newton comenzó a realizar sus experimentos ópticos. Entonces se dieron cuenta que el traicionero blanco no era más que la suma de los tres colores primarios.

Otra particularidad del blanco es que es el símbolo de la pureza y la luz, y esas cosas. Los ángeles y el mismísimo Yahvé el Cascarrabias usan ese color, pero no tiene absolutamente nada de resplandeciente, en términos absolutos. Es un mentiroso. Debido a sus cualidades reflectantes, el blanco envía de vuelta toda la luz que recibe, quedandose él mismo con un corazón tan negro como el del Sr. Burns. Es decir, lo que vemos blanco en realidad no tiene color. O tiene negro, que para el caso es lo mismo.

Y yéndose más allá, el blanco es traicionero porque es el color del albayalde, el famoso blanco de plomo, usado antiguamente por los pintores, exaltado por sus cualidades reflejantes (nótense los hermosos trabajos de Jan Vermeer)



Johannes Vermeer - La Lechera (Het Melkmeisje), 1658, Rijksmuseum, Amsterdam. Óleo sobre tela.


Si vemos la pintura, realmente es un blanco bastante blanco, ¿que no? Desgraciadamente, ese blanco tan puro y hermoso es en realidad un veneno: el carbonato de plomo o blanco de plomo, que se obtiene básicamente por corrosión del mismo en un ácido, como el vinagre. Es una sustancia muy venenosa, prohibida en muchos países*. En su lugar, los artistas de hoy prefieren usar el menos agresivo dióxido de titanio (en realidad no les queda de otra, ya que es muy difícil reunir cantidades apreciables de blanco de plomo, aunque la gran mayoría de los pintores se quejan de que no es para nada igual al famoso blanco de plomo en cuanto a lustrosidad, brillo, apariencia y feeling #). Algunos estudiosos sostienen que el uso del blanco de plomo es causante en parte del progresivo deterioro de las pinturas europeas de la época renacentista, debido a su tendencia a ennegrecerse (al fin y al cabo es plomo). Otros dicen que el riesgo está con los trabajadores que elaboran el producto, no con los compradores, ya que el envenenamiento por plomo es más probable si se traga o se inhala, según se sabe desde los tiempos de Plinio el Viejo.

Para producir el famoso pigmento, se descubrió, allá por la época de Rembrandt, que si se juntaban varios cazos de vinagre con varios cazos de virutas de plomo y se les colocaba en una habitación cerrada con un material que produjera dióxido de carbono constantemente, el proceso creaba un blanco más perfecto y en mayores cantidades, además sin el riesgo de tener tanta gente inhalando las virutas de plomo. Los productores de tan noble material hallaron rápidamente la solución: encerrar dichos cazos en habitaciones llenas de estiércol, que es una fuente casi inagotable de CO2. Claro, los más perjudicados fueron los aprendices de artista, que de vez en cuando tenían que ir a ver cómo andaba el pigmento...


¿Otra prueba más de que el blanco es traicionero? Esta misma sustancia, el blanco de plomo, era usado por mujeres tan disímiles como las hetairas griegas, las geishas japonesas, las cortesanas europeas y las amas de casa gringas, con el fin de maquillarse y tener un rostro tan blanco como la nieve. Claro, lo lograban, pero a base de que su piel absorbiera dicho metal y efectivamente les confiriera un aspecto etéreo, debido a la anemia provocada por el susodicho elemento. Muchas murieron.

¿Más? En el Lejano Oriente, el blanco es un color que representa el luto.

The White Stripes, una banda que empezó bien pero que hora simplemente apesta.

La extinta cadena de almacenes Blanco.

¿Otra cosa? Ya me dio hueva seguir escribiendo...



En suma, el blanco es un color con un pasado bastante negro.



* En la Unión Europea es casi imposible obtener este material por medios legales desde 1994.
# El dióxido de titanio es tan opaco que es el ingrediente principal del Liquid Paper.






No, Glyniss®, el blanco es un color chulísimo, dice en tono de burla El León Duerme Esta Noche.

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Now playing: The Electronic Hole - Love Will Find A Way Part III
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If you take it out...

No es como un what-i-seem-i-see-i-am-politically-incorrect. Trato de ajustar los hechos a la verdad, o la verdad a los hechos, como Hegel quería (o tal vez no quería) decir. Ah pues... esos centrodemócratas estarían contentos.

Finally I'm getting a guitar. I really need it.

Me quedo dormido en el piso leyendo a Maupassant y Chéjov.

Llamo por teléfono. In a city of the future.






I'm gonna go to sleep let this wash all over me


- Radiohead, "Go To Sleep"



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Now playing: Radiohead - Go To Sleep
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